
Mantener sus lámparas de calor por infrarrojos realmente limpias
Si opera en un ambiente de clase 100, sabe muy bien lo importante que es mantener todo limpio: incluso una pequeña partícula de polvo puede arruinar todo un lote de obleas. Es algo muy estresante. La mayoría de las lámparas de IR parecen funcionar bien en teoría, pero cuando alcanzan altas temperaturas, comienzan a fallar. Los adhesivos se desprenden o las tapas terminales comienzan a liberar gases, lo que hace que contaminantes invisibles caigan sobre los sustratos.
Es un verdadero problema para quienes trabajan en la fabricación de semiconductores o dispositivos médicos.
El problema con los equipos convencionales
La cuestión es que la mayoría de los emisores de IR dependen de selladores orgánicos o metales baratos en sus extremos. Cuando las temperaturas son elevadas, estos materiales se descomponen y liberan compuestos orgánicos volátiles al aire.
Decidimos abandonar ese enfoque. En su lugar, utilizamos tapas terminales de cerámica de alta densidad. ¿Por qué? Porque la cerámica no libera gases. Se mantiene sólida y estable, incluso bajo altas temperaturas. Eso significa que no habrá partículas microscópicas que dañen los sustratos.
Los materiales que realmente funcionan
Utilizamos cuarzo sintético de alta pureza. Este material permite que las ondas infrarrojas de corta longitud pasen fácilmente, lo que permite un calentamiento rápido y un mejor control de la temperatura. Dado que eliminamos los componentes no necesarios del cuarzo comercial, el rendimiento no disminuye después de unos pocos cientos de ciclos. Siempre se mantiene constante.
Pero hay un consejo importante: tenga cuidado con la densidad de potencia. Si aplica demasiada potencia en un área pequeña, el punto donde la cerámica se encuentra con el cuarzo se calentará enormemente. Si el flujo de aire de enfriamiento no está bien ajustado, se producirá un shock térmico. Siempre recomiendo un aumento gradual de la potencia. De esta manera, el cuarzo y la cerámica tienen tiempo de expandirse a su propio ritmo, evitando así grietas.
Cómo hacer que estos emisores funcionen en su planta
Estos emisores son, básicamente, sustitutos ideales. No es necesario reconstruir todo el sistema.
Lo mejor de todo es que ya no tendrá que lidiar con ese molesto efecto de acumulación de polvo que ocurre con las lámparas más baratas. Eso significa que no tendrá que limpiar su sala limpia tan seguido. Tendrá un perfil térmico estable, su producción permanecerá limpia, y podrá dormir tranquilo, sabiendo que su lote no será dañado por las tapas de las lámparas.