
Cómo evitar que las lámparas infrarrojas sin ozono dañen los fusibles
Las lámparas infrarrojas sin ozono son excelentes, ya que eliminan esa línea de emisión de 185 nm. Eso significa que no hay acumulación de O3, lo cual es una gran ventaja para quienes operan las máquinas y para los materiales con los que se trabaja.
Pero aquí está el problema: el elemento calorífico es solo la mitad de la solución. Cuando se trata de tubos industriales de alta potencia, el verdadero problema no es el calor, sino las fugas eléctricas y la falla en el aislamiento.
Por qué nos preocupamos tanto por las pruebas de aislamiento
No realizamos pruebas aleatorias. Eso sería un desastre. En cambio, cada lámpara que sale de nuestra fábrica pasa por pruebas completas de resistencia eléctrica y aislamiento. Básicamente, sometemos a prueba el revestimiento de cuarzo y los sellos de los electrodos con altos voltajes. ¿Por qué? Porque buscamos pequeñas imperfecciones, como microgrietas o impurezas en el vidrio que no se pueden ver a simple vista.
Si el aislamiento falla, se producen arcos eléctricos. Y en un sistema de calentamiento de alta densidad, un solo tubo defectuoso puede causar que todo el panel de control deje de funcionar. En el peor de los casos, incluso podría activar el chasis de la máquina. Ese no es un riesgo que estemos dispuestos a asumir. Realizamos pruebas con voltajes mucho más altos que los estándar, para asegurarnos de que estas lámparas puedan soportar picos de voltaje sin causar cortocircuitos.
La parte complicada: los equilibrios técnicos
Es necesario lograr tolerancias muy precisas en cuanto al aislamiento, pero también hay que equilibrar eso con el tamaño real de los conectores. Ya sea que usemos pinos R7 o Sk15, el punto donde el cable se conecta con el cuarzo siempre es el punto débil.
Nuestras pruebas aseguran que ese sello permanezca hermético y elécticamente aislado, incluso cuando las piezas se expanden debido al calor intenso.
Hablando de calor… estas lámparas generan muchísimo calor. Es necesario asegurarse de que los cables y contactores puedan soportar la corriente que fluye a través de ellos. También es importante vigilar las bombas de refrigeración. Si estas fallan, el calor ambiental podrá dañar el aislamiento de los cables, sin importar cuán bien esté construida la lámpara en sí.
Para que funcione en su sistema
Cuando se instalan estas lámparas, su integridad dieléctrica evita que las corrientes de fuga interfieran con las señales del PLC. Simplemente funciona.
Nos esforzamos al máximo en el control de calidad, para que al reemplazar una lámpara, sea un proceso sencillo y seguro, sin poner en riesgo la seguridad de su equipo.