
¿Por qué dejamos de fabricar calentadores para espejos como unidades integrales?
La mayoría de los calentadores para espejos de los baños son difíciles de reparar. Están diseñados como unidades herméticas, lo que significa que, en cuanto el elemento calefactor se daña —lo cual suele ocurrir después de unos años—, uno queda atrapado. O bien hay que retirar toda la unidad del muro, o bien comprar un espejo nuevo. Es una pérdida de dinero y causa muchos problemas.
Decidimos que tenía que haber una forma mejor.
Las ventajas del sistema de bloques
En lugar de usar un único circuito eléctrico grande e integrado, dividimos el sistema de calefacción en bloques más pequeños y reemplazables. Piénsalo como los LEGO: si una parte deja de funcionar después de cinco años, no tienes que tirar todo el sistema a la basura. Solo basta con sacar el módulo dañado y colocar uno nuevo en su lugar.
Y como utilizamos conectores estandarizados, no es necesario usar un soldador en un baño pequeño. Basta con desconectar la pieza antigua y conectar la nueva. Muy simple.
El calor y sus efectos
Utilizamos tecnología de infrarrojos porque este tipo de calor actúa directamente sobre el vidrio. Así, se elimina la niebla mucho más rápido que con los cables tradicionales. Es casi instantáneo.
Pero aquí está el problema: ese calor intenso puede dañar el pegamento que mantiene el calentador fijo al espejo. Para evitar problemas, utilizamos juntas de silicona de alta temperatura. Esto evita que el vidrio se agriete debido a las expansiones y contracciones.
Un consejo importante: debes utilizar vidrio templado. Si intentas hacer esto con vidrio no templado, la densidad de calor en un solo punto probablemente causará grietas en el vidrio. No omitas este paso.
Mantenimiento en la práctica
Cuando se trata de reparar estos calentadores en el lugar donde se encuentran, solo se necesitan minutos. Basta con abrir la carcasa posterior, encontrar el módulo que ya no funciona y reemplazarlo. No se necesitan herramientas especiales, ni hay necesidad de desmontar todo el baño.
Básicamente, hemos cambiado todo el proceso: en lugar de reemplazar toda la unidad, ahora basta con reemplazar la pieza dañada. La instalación permanece en el muro, y solo la pieza gastada tiene que ser retirada.