
Controlar eficazmente el calor en su planta de fabricación
Si quiere adoptar una planta de fabricación inteligente, lo primero que debe hacerse es eliminar el muestreo manual. Es un proceso lento y tedioso; además, está obsoleto. Lo que se necesita es una transmisión en tiempo real de los datos, no una información basada en mediciones tomadas hace diez minutos.
Es aquí donde entran en juego los sensores de infrarrojos. Nos permiten detectar las diferencias de temperatura sin tener que tocar la oblea. Al no haber contacto físico, no hay riesgo de contaminación ni estrés mecánico. Es mucho más eficiente.
Cómo funcionan realmente los datos
En las plantas de fabricación de obleas, si la temperatura no es uniforme, hay problemas. Utilizamos sensores de infrarrojos de alta resolución para observar cómo se distribuye el calor sobre la superficie de la oblea en tiempo real. Los sensores capturan la radiación infrarroja y la convierten en un mapa digital. Como se conectan directamente al sistema PLC o SCADA, no se trata de lecturas retrasadas. Se obtiene un mapa térmico en tiempo real. Ahora mismo. En tiempo real.
Hacerlo funcionar en el mundo real
Cuando se conectan estos sensores a una red digital, desaparece la necesidad de hacer conjeturas. Diseñamos estos sistemas para que puedan funcionar en las condiciones extremas de los hornos de CVD o de recocido: altos niveles de vacío y temperaturas extremas.
Lo mejor de todo es que se pueden ajustar los elementos calefactores en tiempo real. Si alguna zona se calienta demasiado, el sistema reduce su intensidad. Simple. Así se evita desperdiciar obleas y se reducen las tasas de desperdicio.
Las limitaciones (porque siempre las hay)
Estos sensores no son herramientas “configúralo y olvídalo”. La precisión de los sensores de infrarrojos depende de la emisividad del material. Si cambia el material de silicio a nitruro de galio, es necesario recalibrarlos. De lo contrario, los datos serán erróneos. Punto final.
También hay que prestar atención a la ventana del sensor. Los subproductos del proceso pueden acumularse en la lente, bloqueando la señal y haciendo que las temperaturas parezcan más bajas de lo que realmente son. Debe mantenerse un buen control de mantenimiento. Si no lo hace, los datos serán inexactos y tendrá que volver a hacer conjeturas.